Llámanos +34 986 82 08 20

Av. da Atlántida, 106 | 36208 | Alcabre

Lunes - Domingo de 8:00h - 24:00h

Top
Image Alt

Pazo los Escudos

  |  Networking   |  Un desayuno diferente

La voz entrecortada y la boca muy seca, todas las palabras y mi facilidad para expresarme se habían decidido a no acompañarme aquella mañana, pero el último trimestre no había sido de los mejores y tenía que buscar la forma de sacar aquello adelante.

 

Un amigo me había estado hablando de los Networkings que se celebraban en Pazo de los Escudos durante mucho tiempo, desayunos en los que varios empresarios se sentaban ante una mesa redonda y le mostraban a todos los demás asistentes en que se diferenciaba su empresa y cuáles eran los pilares fundamentales sobre los que asentaban su trabajo y como esto beneficiaria al resto de los allí presentes.

 

Los habituales habían formado un grupo consistente, basaban toda su relación en la confianza que tenían unos en los otros y que les permitía crecer gracias al acceso a oportunidades que te daba pertenecer al grupo.

 

Como decía al principio, las palabras no me habían acompañado, me sentía ridículo al no poder contarles a aquellas personas la pasión que teníamos en lo que hacíamos y la voluntad con la que afrontábamos nuestro trabajo desde que mi padre fundó la empresa. Hasta que un lapsus recordé el día que él mismo, mi padre, me sentó en la mesa de la cocina y me contó con la gracia y el entusiasmo que lo caracterizaba a que se dedicaba en su día a día.

 

Y así lo hice, recordé aquellas palabras una por una e improvisé la historia con los medios y las técnicas que habíamos implantado desde que el ya no estaba con nosotros. Empecé a ver en los ojos de los presentes la ilusión y las ganas que me había sabido transmitir mi padre y las palabras empezaron a fluir como siempre lo habían hecho al hablar de nuestro negocio.

 

 

Creo que el espíritu de mi padre se ganó a toda aquella gente, su entusiasmo por mejorar en el día a día y en convertir a cada cliente en una parte fundamental de nuestra vida y de nuestra empresa nos ha hecho crecer y nos sacaría adelante en el bache en el que estábamos, está era sin duda una oportunidad única para hacerlo y que debíamos aprovechar.

 

A la salida varios colegas me habían felicitado por el Pitch y me dejaron su tarjeta, “les parecía una buena idea el empezara a trabajar con una empresa que asentaba su confianza en la tradición, la experiencia y la felicidad que te aporta dedicarte a lo que más te gusta”.