Llámanos +34 986 82 08 20

Av. da Atlántida, 106 | 36208 | Alcabre

Lunes - Domingo de 8:00h - 24:00h

Av. da Atlántida, 106 | 36208 | Vigo | Pontevedra
Top
Image Alt

Pazo Los Escudos

  |  Hotel   |  Viaja

Viaja, vete lo más lejos que puedas y lleva tu maleta totalmente vacía, vive la experiencia, llénala de recuerdos, de gente nueva y de sonrisas que no entienden de razas, colores y religiones. Extiéndele la mano a todo aquel que te reciba en su tierra y no dejes que tus esquemas te alejen de conocer todo lo nuevo que encuentres a tu paso.
Recorre con la mirada las vías del tren, imagina todo lo que te podría haber contado ese autoestopista que acabas de dejar atrás, mira por encima del hombro a las nubes, o cálzate unas buenas botas carga tu mochila y camina sin mirar atrás, atrévete con las dos ruedas o atrévete a volar, viaja como quieras pero HAZLO!!
Disfruta del aire que respiras en cada lugar e interioriza la manera en la que este cambia a medida que te acostumbras, desnúdate ante el mar y deja que te bañe como cuando eras niño, despiértate en una habitación de hotel desorientado y rompe a reír cuando recuerdes que no te has perdido, que son tus vacaciones y que ya es hora de empezar a disfrutarlas.
Sal sin tu móvil, piérdete sin miedo entre las calles, utiliza gestos, improvisa idiomas, desespérate, prueba las aguas de un buen chaparrón, descubre un sitio por equivocación y conoce a personas con las que jamás hubieses esperado sorprenderte tanto.
Pide los platos típicos de cada lugar, aquellos que la gente de allá donde vayas no se cansa de comer, saborea su cultura, sus ingredientes, conoce como cocinan sus mamás, sus papás, sus abuelas y chúpate los dedos. Cómete el mundo sin miedo a engordar tu alma, tus ideas, tus conocimientos…
Siéntete parte de ellos, baila sus canciones, aprende sus lenguas, vive sus vidas, deja que ellos conozcan la tuya y llora al irte, deja que las lágrimas y los abrazos evidencien que acabas de sentir amor por el mundo que te rodea.
Por último, echa mucho de menos, valora aquello que tienes cada día cuando te vayas y no tengas reparo en decirlo. Escríbete una carta a ti mismo para cuando vuelvas a casa y guárdala en tu mesilla de noche, algún día podrás leer entre esas líneas lo feliz que has sido.
Los viajes no los marcan las distancias que recorras sino cada experiencia vivida en ellos.